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Dreamer, el secreto de vivir soñando...

Un abrazo para siempre...

Un abrazo para siempre...

Cuando dejo de imaginar y eres presencia, me pierdo en tus ojos, me alimentan tus gestos, tu dulzura... el alma se me escapa a los momentos, de sonrisas, de lugares, de canciones, de recuerdos...Te siento, sea de la manera que sea te siento.

Me tienes loco, ¿lo sabes? he estado todo este tiempo intentando no dejarme llevar por eso que me arrastra cuando estoy cerca de ti, pero tus últimas letras me han descolocado. Ahora sólo quiero que sepas las ganas que he tenido de besarte, de sentirte y de decirte lo feliz que he sido por compartir contigo cada segundo.

Entiendo tu manera de pensar, pero aun así, no es excusa, ¿Dices... palos de la vida?, mis últimas relaciones no han sido ningun camino de rosas, pero no por ello tengo que pagar con el presente algo pasado...sentí que había algo ahí, sin ponerle ningún nombre, sin ponerle fecha, sin ponerle metas, algo diferente por vivir, y entiendo que sí, que se tiene miedo, yo lo tengo...

Tú hablas de una barrera que no sabes ni cuándo ni cómo podrás romper, pues bien, tristemente te digo que el que debía tener la fuerza para romper esa barrera debía haber sido yo, y si mi fuerza no ha sido lo suficientemente grande como para lograrlo, entonces la decepción es doblemente mía.

Aquí me encuentro sentado de nuevo, entre mi montón de recuerdos...imágenes, empapadas de alegrías pasadas.

A veces busco con sonrisas endulzar mi vida y tomo sorbos de melancolía para acompañar mis noches en la distancia, en las que tus llamadas eran un simple motivo de felicidad. Ya, no me vale pensarte, sentirte, extrañarte...ni mirar tu fotografía, con tu sonrisa tan especial. Porqué eso es algo que no se hace con los amigos...Eso es algo más, igual que esperar impaciente el momento de verte, eso, eso también es algo más...

Ni soñar con tu boca, susurrando mi nombre o con esa forma tan única de decir las cosas.

Quizás...porque tu voz siempre nombró palabras que quizás yo no entendí como debía haberlo hecho.

Hablas de amistad perdida, y debo decirte que equivocádamente. La amistad no la perderemos, pero en cambio la que encontraremos no será como esto, como el mundo que creamos juntos. Porqué ese mundo no estaba hecho sólo de amistad, desgraciadamente la amistad no hace de los momentos compartidos algo tan intenso.

Acaso crees que yo no tengo dudas?, acaso crees que yo sé realmente qué quiero?, qué es lo que puedo ofrecer? Acaso crees que yo no soy consciente de que en unos dias estaré de nuevo al otro lado del mundo? No te pedía la luna, ni siquiera recuerdo haberte pedido nada. Era sólo la necesidad de no retener una sensación (ni siquiera me atrevería a hablar de sentimiento). Quizás yo sólo pedía vivir el momento, aprovechar el instante que en ese momento sentí, y que fuese el tiempo el que se encargase de decir lo demás.

Yo también temo al compromiso, a las promesas, a mostrarme más de la cuenta, aunque creo que esto último lo llevo haciendo contigo desde el primer instante en el que te conocí.

Bienvenida a mi mundo de dudas en el que lo único que tenía claro era que me hubiese gustado tenerte más cerca aunque sólo fuese un instante. Para ahogar todas las emociones que hicieron que esto no pudiese ser llamado amistad. Que hicieron que esto fuese lo más especial que he vivido en mucho tiempo. Algo que "EL DESTINO" escogió un día en mi nombre.

Pero en esto somos diferentes también, pensamos diferente, hablamos idiomas distintos. Y es que tú necesitas un paracaídas, y yo en ocasiones salto sin él. Con un poco de suerte caeré al mar, y viviré una experiencia única que quizás quiera repetir. Sin suerte, quizás caiga en tierra y muera mi espíritu del riesgo.

Dime, qué se puede hacer...

Cuando el tiempo se hace cómplice de las cadenas, cuando los corazones quedan encerrados inútilmente, tratas de detenerlo y te ves incapaz de socorrer a algo que pasa ante ti sin poder alcanzarlo. Cuando el dolor es tan grande que aprietas fuerte los puños y la boca, intentando contener el grito que amenaza con escapar de tu garganta y despertar a quienes sí luchan por estar a tu lado.

Dime, qué se puede hacer...

Cuando notas que tu corazón se desgarra de pena y luchas contra la presión, el ahogo, el ardor desesperado, la terrible impotencia...

Dime qué se puede hacer...

Con los sueños, con las promesas que juraron no ser rotas, con ese, “pase lo que pase, siempre...”

Llegaste sin pedirlo, y te vas sin luchar.

Serendipity...Fue como si en ese momento el universo sólo existiera para que estuvieramos juntos. Magia, magia, magia...

Hoy he encontrado el sitio que un día andábamos soñando por nuestras mentes el día que nos conocimos, ese sitio dónde poder ser feliz sin pensar, sin nada, simplemente existir...Hoy sé que ese sitio, sin duda, eres...TÚ.

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