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Dreamer, el secreto de vivir soñando...

El séptimo arte...

El séptimo arte...

He decidido inaugurar una sección de cine, una actividad muy presente en mi vida y que hasta el día de hoy no había tenido su lugar en mi blog, así que nada, descorchad las botellas que nos embarcamos en un nuevo viaje.

 

Y como punto de partida, comentar que ayer vimos una película especial, de esas que no deja indiferente a nadie, a unos les aburre y a otros les enamora. Yo soy de los segundos. Sólo por las imágenes, los fotogramas que se pierden en la inmensidad de unos paisajes vírgenes, la película merece la pena. Pero si a eso le sumas un sinfín de valoraciones sobre la vida, sobre la sociedad y sobre la condiciona humana, hace que “Hacia rutas salvajes”  (“Into the wild”), haya sido una muy grata sorpresa para mí.

 

La película tiene una trama simple, un chico brillante se rebela contra un entorno que le desgasta el espíritu, y decide dejar un futuro socialmente privilegiado, y embarcarse en una aventura que le devuelva el sentido de la vida.

 

Al salir del cine uno de mis acompañantes exclamó: ”Estaba colgao”…Asentí con la cabeza porque con una expresión de ese calibre no hay debate posible, principalmente porque demuestra haberse planteado la situación que la película presenta desde un solo prisma.

 

Realmente a mí me ha supuesto un pequeño gran debate interno… ¿Realmente él está loco, o lo estamos nosotros? Tras una larga deliberación conmigo mismo he llegado a la conclusión de que puede que sea yo, y no él, el que está loco. Y puede que sea así por unas razones ampliamente evidentes: luchas y luchas por conseguir una estabilidad económica, material, luchas por una estabilidad sentimental, cuando en realidad de un día para otro todo puede cambiar, y ese día el camino será más corto y difícil para ti. Luchas por no llegar a final de mes, por no poder pagar un coche, o no tener tiempo ni siquiera para mirar al cielo y observar que hoy, es otro día en el que brilla el sol sin que ni siquiera te percates de ello.

 

Él consigue una plenitud de espíritu, no se debe a nadie, simplemente a si mismo, a reír, a saltar en un río, al cielo, se debe a las plantas, a los animales…Y en su largo camino contagia de su nirvana, a todos aquellos que tiene la suerte de ser un peldaño más en su causa…

 

En fin, os recomiendo esta película. Y no emitáis juicios de valor precipitados, en esta vida todo es muy relativo…

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1 comentario

mario -

Me encantan tus reflexiones! qué pena que los jovenes seamos así y no valorems más las cosas.
Gracias por todos estos blogs.
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