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Dreamer, el secreto de vivir soñando...

Borracho...

Borracho...

Una noche más, un día más a nuestras espaldas, lleno de sonrisas, de lágrimas, de vivencias que nos hacen grandes.

-Vamos a celebrarlo con un chupito!

Uno, dos, tres, cuatro...El suelo empieza a dar vueltas sobre si mismo.

El estar borracho es una cuestión del cerebro.

Se van muriendo miles de células, pero no importa porqué tenemos millones.

Primero mueren las de la tristeza, por eso siempre sonríes.

Después, las del silencio, por eso hablas en voz alta aun sin necesidad.

Después, las de la estupidez, y entonces hablas con inteligencia.

Y, por último, las del recuerdo... esas son las más difíciles de recuperar...

Para unos más que para otros.

La cama levita sobre el suelo, y sin embargo, no me olvido de ti.

Una noche más me acompañarás en mis sueños.

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2 comentarios

Carlitos -

Creo que tienes mucha razón en lo que dices, yo soy de esa clase de personas que prefiero ahogar mis problemas en mí mismo que en el alcohol. Creo que los problemas son como los niños, deben tomarse con calma, observarlos, tratarlos, dejarlos desarrollarse y entenderlos, a partir de ahí todo es más sencillo y las cosas funcionan mejor. No obstante también es cierto que muchas veces el alcohol es una buena medicina, consigue disimular la realidad y transportarte a un mundo imaginario para en ocasiones, darte ese empuje que te hacía falta para salir de tu letargo. Aunque bien es cierto que en otros momentos lo único que se consigue es ahondar un poco más en la herida y caer en un agujero un poco más profundo. Pero bueno, siempre nos quedarán esas risas sin sentido y esos momentos de desinhibicion, como tú bien dices, que el alcohol nos regala. Como encontrarse a alguién en una discoteca sin esperarlo y obsesionarse con sus rizos, es divertido ;) Con respecto a la última parte, yo todavía sonrío (aunque nervioso, jiji), recordando la unión de nuestros caminos. Sólo espero que no sean tan lejanos en un futuro próximo, es un deseo personal, jeje, no tienes que ser partícipe de ello... Un beso Rebekita!!!

Rebeca -

Mucha gente calma sus penas en el alcohol, pensando que así se soluciona todo y que no hará falta pensar en ninguna solución racional, meditada. Como bien dices, el alcohol va matando pequeñas dosis de tristeza, introversión, timidez, pena,... que llenan nuestra alma en los momentos más difíciles, pero...¿realmente vale la pena ahogar nuestros problemas en el alcohol? ¿Es una muerte duradera o simplemente un hecho fugaz que nos hace olvidar por unos instantes la realidad? No podemos pasar por alto que para salir de la tristeza, de los problemas o de lo más profundo de nuestras penas tenemos que hacer frente a todo aquello que se nos cruza en el camino, pensando siempre en las consecuencias que tendran nuestros actos, pero nunca olvidando que si nosotros no hacemos nada al respecto... nadie lo hará por nosotros. El recuerdo nos permite saber como actuar en cada momento, ya que muchas situaciones ya las hemos vivido y, aunque sean otras nuevas, también las podremos afrontar grácias al él, ya que nos da la experiéncia necesaria para seguir viviendo. Hay veces que nos gustaria que ese recuerdo desapareciese, que no siguiese despierto en nuestros pensamientos, en nuestro mundo...otras veces nos alegramos de poder contar con él y así poder reterner aquellos momentos, situaciones, experiéncias, personas u ocasiones que nos han hecho llorar, gritar, reir y que siempre nos van a acompañar, a pesar del tiempo transcurrido. Yo llevo en el recuerdo muchos momentos y a muchas personas, entre las que te encuentras tú y siempre, por mucho tiempo que pase o por muy grande que sea el espacio que nos separa, seguiré llevandote en el recuerdo e iré acumulando palabras, hechos, situaciones que me hacen sonreir!!

Muchos Besos, solete!!
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