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Dreamer, el secreto de vivir soñando...

Estados de ánimo

Yo sí creo en las hadas...

Yo sí creo en las hadas...

La historia de un niño que no quería, que no sabía crecer. Que vivía entre hadas. Que mataba piratas e indios sin remordimientos. Que volaba...

La historia de todos nosotros, envueltos en polvo de hadas, navegando los cielos en pos de Nunca Jamás, un paraíso de verde y oro, donde el sol se oculta cuando queremos disfrutar de la noche. Un sitio donde la felicidad es el día a día, sin preocupaciones; exámenes, hipótecas, enfados y depresiones son solo palabras sin sentido.

La historia de todos los que sabemos cuan efímera es la vida. Lo sencillo de cacarear de placer, de gritar a voz en grito que queremos disfrutar,y los números y los despertares al amanecer apagando el despertador no son realidad. La Realidad, es el momento en que cerramos los ojos y un simpático niño aun con dientes de leche nos sonríe y nos coge de la mano mientras increpa a un hada revoltosa celosa de todo.

Eso es Peter Pan. No es cuento, es la realidad. Es la realidad de la que todos somos conscientes pero nos da miedo reconocer, preferimos tener los pies en el suelo y no volar, no comprender, no creer en las hadas.

Pues yo si... YO SI CREO EN LAS HADAS, y aun guardo un beso escóndido en el rincón más oculto de mis labios, guardado para un personajillo con mallas y pícara sonrisa que vuela conmigo cada noche. Y siempre será así, siempre mientras los niños seamos un poco egoistas.

Gusano y mariposa...

Gusano y mariposa...

El reloj acelera el pulso a su paso por mi vida. El mundo se me queda grande en ocasiones, y otras debo encoger los pies porqué se me salen por debajo del globo.

En las noches de soledad siento eco en mi propia voz, el eco de la soledad, de las palabras no compartidas, de los abrazos a mi propia persona, de los "hasta mañana" que no escucharé...

De gusano a mariposa. Gusano en la noche solitaria, mariposa de colores con la salida del sol.

Dias de felicidad, de mariposa, días hechos para mis alas de colores, marcados al ritmo de mi sonrisa y de mis ganas de vivir. Pero con la lluvia, con la oscuridad, me escondo como un gusano. El gusano triste, el de las lágrimas de cartón, el gusano para el cuál una hoja, su hoja, es un mundo.

Ahora soy gusano, soy gusano en la soledad de esta noche estrellada. Pero mañana sale el sol y con él nace un día más la radiante mariposa...

Prejuicios...

Prejuicios...

Nosotros, ensordecidos, nunca entenderemos a los que bailan cerca de nosotros, por muy alta que esté la música. Esto sucede porque a veces nos empeñamos en ver las cosas solo desde nuestro posicionamiento, quizá por comodidad o más bien por testarudez. Pero lo cierto es que se podrían contar con los dedos de una mano las veces en las que nos molestamos en ponernos en el lugar de otra persona. Deberíamos sentarnos muchas veces a escuchar, a pensar y razonar con los que nos rodean, porque cada vez se hace menos en nuestra sociedad y creo, que la mayoría de los problemas de este mundo se podrían solucionar así.

No me alces la voz, te estoy atendiendo. Simplemente quería dar mi opinión. sólo trato de entenderte.

Creo que ha llegado el momento en el que todos deberíamos escucharnos y tratar de conocernos un poco más...

Evolucionar...

Evolucionar...

Nada es lo que parece, sólo tienes que creer para ver no ver para creer, sentir para recibir, escuchar para que te escuchen, hablar para que te hablen pero también entender, ver, mirar y atentender, sólo respirar para vivir, actuar y seguir el camino, volver a dar, observar y moverte, constante movimiento, siempre nos movemos aunque estemos parados, solo que estamos parados muchas veces al igual que un sonido sordo, que se escucha pero no se oye.

La pena, la culpa, no nos dejan ser libres, pero sólo si dejamos que tomen el control de nuestra vida, sólo somos una masa con pensamiento, pero que podemos llegar a donde queramos si se tiene la seguridad y la alegria para sobrellevarlo todo.

Todo es como nosotros lo queramos ver, ni lo malo es malo, ni lo bueno es bueno, todo es, que de lo bueno y lo malo aprendamos, independientemente de como sea, todo es positivo, si queremos verlo de esta manera.

Seremos libres cuando no se echen culpas a nadie, aceptemos nuestros errores, y aprendamos de ellos, no somos máquinas, pues si se hace algo mal, acepta y cambia.

Valor, Templanza, Constancia, Persistencia, Aceptar, Cambiar...

Vértigo...

Vértigo...

Vértigo ante la inmensidad del mundo, vértigo ante la complejidad de la vida, vértigo ante el paso del tiempo...

Vértigo ante mí, ante ti...

Hoy siento vértigo al vivir.

La naranja mágica...

La naranja mágica...

Estabas dedicándote a tirar todos los objetos que te dábamos desde el carrito.

Una naranja, que ya a mis 20 años pasados estoy harto de ver todos los días, era para ti el objeto más curioso que habías visto nunca. Ver como la palpabas sintiendo su textura, como te la acercabas a la cara para olerla, como la mirabas... ¡qué color!...¡¡era una auténtica maravilla!!. Y yo estaba ahí, mirándote, cómo examinabas preciosamente cada cualidad de aquella naranja mágica, que yo te había dado casi sin prestarle atención, ¡y me estaban entrando ganas de quitártela...!

Luego te asomaste al lateral del cochecito y miraste como caía la naranja al suelo. Atentamente, escuchaste el ruido seco del impacto contra el suelo y tu inquieta mirada se detuvo por un instante en el rodar de la fruta. Una vez que se detuvo y tras pasar un rato a la expectativa de que tu fruta mágica volviese a rodar, te acomodaste de nuevo en el carrito y me sonreíste. Realmente te lo habías pasado en grande aquella tarde con ¡una naranja!.

Hoy, pequeño tesoro, me has recordado algo que procuro no olvidar pero que la rutina a veces me obliga a que lo haga: el valor de las pequeñas cosas, de los pequeños placeres diarios: "El meter la mano en un saco de lentejas, romper el azucar de la crema tostada con la cucharilla, recoger los granos de azúcar de la mesa con el dedo...". El valorar el olor de una piel, una caricia, una sensación, una brisa de aire, un rayo de sol que se escapa entre las nubes, una suave melodía, los colores de un atardecer con el mar como telón de fondo... Tantas, tantas cosas...

Nunca olvides el olor de esa naranja, pequeñina.

Intemporal...

Intemporal...

Cuando sentí miedo al ver como el tiempo pasaba ante mí mientras lo desperdiciaba, de repente me encontré perplejo ante él, porqué ahora  ni siquiera lo estoy viendo pasar.

Me voy a dormir, abro los ojos, cuelgo y descuelgo cortinas, tras un good morning exclamo un guten abend y de repente...

-Qué tal has dormido?

-Hazme un favor, cuelga tu mirada de mi calendario para que al despertar pueda verte, y no sienta que hoy, real y definitivamente, estás demasiado lejos.

Creo que desde aquí las estrellas están más lejanas y el sol más cerca...

-Dime por favor si...tú eres sol o estrella...

Breve Kit Kat de dos minutos para reencontrarme.

Respiro y vuelta a empezar...

Empezando de nuevo...

Empezando de nuevo...

Hoy deshago mi maleta, saco las nuevas ilusiones, los momentos por vivir, aquello que hoy mismo me hará reír o llorar. Y dentro de ella, y muy bien guardados para no perderlos, pero tampoco para que me afecten más de lo que puedo permitirme, ahí, en lo más profundo, guardo mis recuerdos.

Los lejanos y los más recientes, todo aquello que hace unos dias me hizo sentir, eso que hoy inevitablemente es pasado que arde dentro de mí. Y que quizás si pienso en él más de la cuenta, termine de aflorar sin posibilidad de marcha atrás...

Aquí os espero, en mi nueva vida que no se cuanto durará, pero en la que siempre os reservaré un hueco.

La adrenalina de la incertidumbre, me hace sentir más vivo que nunca.

Enséñame a volar sin alas...

Echo de menos tu risa.

Al ritmo de la lluvia sobre las capotas...

Al ritmo de la lluvia sobre las capotas...

Noche loca de carnaval. Y navegar contra corriente, entre vomitonas y copas. Pasar de todo, de la vida. Olvidar el alba y el ocaso, vivir la noche y soñarla, todo a una. Sin reloj, con todo el tiempo del mundo por delante.

Reirse del calor de la tormenta, y de la lluvia, y del cielo, y del suelo. Mirarla, mirarla y saber que es tuya, sólo por esta noche. Beber una copa más y salir a la calle. Y bailar, o saltar o vomitar. O todo a una...Sentirte vivo al son de los saltos bajo la lluvia.

Ver pasar fugaces los coches por la avenida, torearlos. Hablar sin parar con el corazón totalmente abierto. Llorar, querer, odiar y enfadarte. En la playa, en la noche más cerrada, cantar a pleno pulmón, hacer caso omiso de las quejas de los vecinos. Desnudarse. Meterse en el agua. Congelarse, gritar, estornudar. Llueve. Los ojos cansados buscan una nube, y con el último aliento de la noche, con tu último aliento gritar al cielo: "GRACIAS POR OTRA NOCHE!!"

Gracias por ser joven...

Gracias por un poco de locura...

El estar borracho es una cuestión del cerebro.

Se van muriendo miles de células, pero no importa porque tenemos millones.

Primero mueren las de la tristeza, por eso siempre sonríes.

Después, las del silencio, por eso hablas en voz alta aun sin necesidad.

Después, las de la estupidez, y entonces hablas con inteligencia.

Y, por último, las del recuerdo... esas son las más difíciles de recuperar...

El tiempo escribe...

El tiempo escribe...

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto

Y todo quedará atado, todos serán felices y comerán perdices.

Si es que, ya se dice, el tiempo pone las cosas en su sitio, el tiempo lo cura todo, lo veremos con el tiempo... Todo lo malo se arregla, todas las heridas se curan (bueno, eso es algo cuestionable), todo se demuestra tarde o temprano. Nos reconciliaremos entre abrazos y besos, como siempre. Olvidaré aquella recurrente pesadilla. Cicatrizará este arañazo. Sabremos qué era realmente este sentimiento. Mi injustificado suspenso demostrará, tarde o temprano, ser un sobresaliente.

Pero, solamente, con el tiempo...

Carnaval de golpes sin sentido, aún me queda mucho por entender...

Noche de carnaval...

Noche de carnaval...

Llega la fiesta de la música y las guirnaldas de colores, del confeti que sepulta el asfalto. La noche de los reencuentros, de las sensaciones fugaces, la noche de las máscaras en la que nada es lo que parece.

El amor se viste de pasión, y la pasión se pone la máscara del amor. Los sentimientos deambulan por las calles desorientados chocándose unos con otros. La lujuria cree que es su día, pero en realidad es el día de la felicidad, aunque tras el alcohol muchos no la recordarán.

Veo a alguién acercarse a través de la muchedumbre. Lleva un disfraz, pero la mirada en el vacío le delata, sin duda es la eterna soledad. Me pregunto como ha podido encontrarme entre tanta gente, entre tanta alegría. Rápidamente le doy esquinazo y continuo mi noche sin ella.

Me siento sobre mi propia sombra mientras veo una lágrima disfrazada de sonrisa, veo al miedo disfrazado de valor y a lo blanco disfrazado de lo negro. Y es que en este día todos queremos, todos aparentamos ser esa persona que no fuimos durante todo el año. Pero eso no es malo, es una buena excusa para sonreír, aunque lo importante es no quitarse ese disfraz el resto del año.

-Sí a ti, a ese que va disfrazado de mí, no escondas mis defectos pues ellos son tan parte de mí como mis virtudes. Con ellos me disfrazo esta noche, y como siempre también, esta noche sonreiré, como ayer, y como mañana.

Hoy me acordaré de ti, seguro, y sonreiré al sentir que bailas al son de otros timbales, pero bajo la misma luna...

Feliz Carnaval a todos.

Más que un capricho...

Más que un capricho...

No me preguntes por qué te quiero, simplemente déjate querer. Lo único que debes saber es que eres mucho más que un capricho de primavera, eres más que la oscuridad de la habitación, que la humedad caliente de las sábanas recién amadas, más que un beso y un abrazo, más que un guiño salpicado de miradas indirectas, más que una acompañante, más que una mano tendida, más que un capricho, un amor... Y, ¿por qué? No necesitas saber más...

¿Confías en mi? Si saltas tú, salto yo, ¿no?

La luz empieza a nacer...

Leve pero doloroso...

Leve pero doloroso...

La soledad muerde, en bocados pequeños pero intensos, difíciles de digerir. Hoy me dió un ligero mordisco desgarrando levemente mis tejidos cardiovasculares, apenas ha sangrado, pero ha dolido lo suficiente como para darle un toque de atención a mi autoestima.

¿Un bátido con dos cañas?, será una para mí y otra para el destino, que me persigue riéndose a carcajadas.

Hoy kilómetro a kilómetro he sido cada vez más pequeño...

Espero reencontrarme a mi tamaño natural, el que marca mi sonrisa.

 

Leve pero doloroso...

Leve pero doloroso...

La soledad muerde, en bocados pequeños pero intensos, difíciles de digerir. Hoy me dió un ligero mordisco desgarrando levemente mis tejidos cardiovasculares, apenas ha sangrado, pero ha dolido lo suficiente como para darle un toque de atención a mi autoestima.

¿Un bátido con dos cañas?, será una para mí y otra para el destino, que me persigue riéndose a carcajadas.

Hoy kilómetro a kilómetro he sido cada vez más pequeño...

Espero reencontrarme a mi tamaño natural, el que marca mi sonrisa.

 

Nuevo amanecer...

Nuevo amanecer...

.. se comío las nubes con cucharilla y descubrió que detrás estaba el sol. La luna no quiso quedarse al postre, pero daba igual. Hoy más pequeño que nunca abrazó su osito de peluche y, desde su posición, allá sobre el tejado, aún con la cucharita entre sus manos y la servilleta llena de miguitas de algodón, esperó a que el sol empezara a brillar. Y se durmió...

Buenos días, criatura. Ya salió el sol...

Hoy es un día nuevo, respira profundo y empieza de nuevo.

Vacío en la distancia...

Vacío en la distancia...

En ese gran manto azul profundo se perdió... Igual que, también perdidos, viajan junto a vosotros mis recuerdos y mis sueños, mi pasado y mi futuro. Debo seguir entre esta  brisa, este olor a mar, estos atardeceres, estas noches.

Mi infancia reposa en tus calles. Castillos de arena, mareas, peces de colores que me traen noticias vuestras. Te recuerdo, te recuerdo, te recuerdo y ya se me hace habitual descubrir que os echo de menos; aún así hoy lo grito a quien me mira, lo escribo con las uñas en las paredes de cada habitación.

Tan acostumbrado a esta pena que hoy me arde, que me destruye, que me hace regresar del pasado sin ganas de luchar, que me vuelve loco, me emborracha, que me tambalea de esquina en esquina deseando volver a sentir tu paz.

Hoy tengo mucho y a la vez no tengo nada que decir… ¿para qué? Ya está todo dicho y mi cabeza va ahora más deprisa de lo normal… Mañana, cuando salga el sol, me acordaré de ti, de ella, de él, me acordaré de vosotros y de los kilómetros de vacío que no podré acortar de ninguna manera…

Hoy no soy más que un niño perplejo ante la inmensidad del oceáno, que trata de comprenderlo tirando piedras para ver si consiguen llegar hasta la otra orilla. Si ellas pueden quizás también lo logre yo.

Y pensaré que a tu lado no hay ningún hueco que llenar, ningún espacio en el que quepa yo… Pensaré que no estáis solos y que no soy yo el que está con vosotros, y pensaré que algún día tenía que pasar…. Sabía que esto sucedería… , no se puede vivir siempre entre dos mundos, al filo de la navaja. Hoy creo que dos meses fueron demasiado. Demasiado tiempo para volver a dejarlo atrás.

Y sin embargo hoy tengo la sensación de que mi sangre abandona el torrente sanguíneo y mi corazón se detiene durante unas décimas de segundo como si ya no le importara nada. Durante esas décimas, el suelo se abre bajo mis pies, como aquella otra vez, sentado en este mismo lugar… de nuevo incapaz de asimilar lo evidente.

No he querido despedirme con pañuelos,  no quise despedirme con sabor a despedida, para no sufrir, para no volverme sarcástico, para no ponerme triste e impertinente y que me lo notarais… porque la verdad es, que a pesar de todo, no quiero estar sólo… aunque la vida me haya deparado esto ante mis ojos.

No quiero pensar en nada porque ya siento esa angustia y ya comienzo a notar esa mano invisible que desgarra mi corazón hasta dejarlo convertido en un montón de jirones sangrantes, llenos de agujeros en los que únicamente cabe soledad.

Debería aprender a no comprometer tanto al corazón, a ser más inabordable, más misterioso, dar menos confianza y ofrecer aún menos… para evitar que los cambios me afecten demasiado, para poder aceptar mejor que las cosas empiezan y terminan, que no todo tiene por qué tener una duración prefijada, que a veces todo termina incluso antes de haber empezado, que no siempre se pueden aprovechar las oportunidades que la vida te ofrece y que a veces debe hacerse aunque ello duela, para aceptar que cada uno siga su camino por mucho que transcurran en direcciones opuestas.

Debería guardarme los sentimientos bajo llave y no permitirles que salgan a flote cuando les da la gana. Últimamente se han empeñado en estar presentes en todo, en este lugar, la amistad eterna, la familia como parte de mí, un sentimiento nuevo y especial… Y nunca me ha traído nada bueno sentir demasiado. Cuando me muestro vulnerable ante todo, al final acabo siéndolo y no me lo puedo permitir. Debería haberlo aprendido hace tiempo en este pequeño mundo. No es bueno dejarse llevar por cantos de sirena, por espejismos…

Lo presiento, será visto y no visto, y ya es tarde porque ya es personal… Ahora sí me entristecerá cuando las cosas sucedan como deben suceder.

Tarde… siempre tarde; la historia de mi vida.

Pero ha sido demasiado especial.

Incontrolable...

Hoy me vestiré de tu mar y dejaré que me ahogue. Hoy nos encontraremos, aqui, allá... siempre en mis sueños.

Y mañana será otro día...

Sin titulo...

Sin titulo...

Igual que no tiene titulo este articulo. No tienen titulo o guiones las vidas y actos de las gente.

Debemos movernos a partir de nuestros impulsos de vez en cuando y no suprimirlos siempre, sino, es como con las sensaciones o sentimientos , si las controlas demasiado, acaban perdiendose, y perdiendo ilusión acerca de las cosas a las que le pones una barrera de: no pasar, dont touch, no hacer, o no vas a poder o no aguantaras. Atrévete...y a vencer todo.

Hoy cojo una carretera secundaria, y no soy capaz de ver más allá de la primera curva.

Mañana amaneceré allá dónde el mar nace y muere...

Un ensayo...

Un ensayo...

Puede que mi estancia ahora aquí, pueda servir de un ensayo, por lo menos. Ya se que la vida sólo se vive una vez, y que no podemos saber que nos hemos equivocado hasta que nos damos de frente contra el obstáculo. Pero sí puede haber situaciones que puedan servir como preparatorios, para que después pueda ser más llevadera la vida. ¿No?

No sé a donde voy a ir a parar, por eso voy con un croquis de mi mismo a todas partes. Señala mis puntos cardinales. ¿Vuelvo a casa o tal vez la abandono?

Te invito a recorrer mis calles... los tacones por el empedrado... Podríamos ver amanecer desde mis escaleras y saltar al vacío sin cuerda desde el último escalón. Y entonces hasta mañana.

Pero a dónde voy sin ti, si ni siquiera puedo evitar los escalones de dos en dos porque tengo el paso pequeño y necesito tu mano a un lado...

Descubriendo...

Descubriendo...

Así que...¿era eso?

Los nervios de antes, la felicidad de después, el aroma a energías renovadas, la brillantez de "algo nuevo y encantador", las mariposas en el estómago, el reir sin parar, la tristeza en la separación...Un mundo de hadas...

Así que...¿era eso?

Era tan solo por saberte más cerca, ahora que sabemos que estaremos lejos... En estos días extraños, quién sabe...Por ahí no estamos tan solos... ni tan viejos...

Mi mirada buscará tus ojos en la eternidad...

Ya pasó...

Ya pasó...

Levanto un poco las sábanas y asomo la cabeza por encima...todo está oscuro.

¿Habrá pasado ya?, estiro el brazo con miedo y acerco el reloj, las 00:02 del 15 de Febrero de 2006.

- Ya pasó -me recuerdo a mi mismo con tal de recobrar las fuerzas.

Arranco la hoja del calendario, se fue San Valentín, y tras él recuerdos, impresiones, sentimientos pasados y presentes que latían con más fuerza que nunca.

He conseguido no dejar surgir el amor que bombea mi esperanza, y tampoco el desprecio por el que ayer murió. Porqué cada cosa debe seguir su curso, tener su momento. No debemos hablar más de la cuenta empujados por una excusa simplemente mercantilista.

Hoy ya es otro día, la gente nuevamente se olvidará de quererse, dejará de creer en el amor, dejará de decir te quiero...No es agradable pasar un día como este solo, pero tampoco lo es ver desde fuera lo postizo que puede llegar a mostrarse el amor en algunos casos.

Ya no hay olor a rosas, a vino, a pasión, a sentimientos rejuvenecidos, a declaraciones de amor...

Quiero felicitar a todos aquellos que aman hoy, igual que amaron ayer,  es que eso es algo que cada día cuesta más encontrar. 

Y a los que ayer amaron con locura, y hoy son un loco más en las calles de un frío mundo...

...¡Bienvenidos de nuevo!...