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Dreamer, el secreto de vivir soñando...

Estados de ánimo

Tristeza...

Tristeza...

Correr, luchar, reir, llorar, levantarse, trabajar sin parar, tirar de un compañero...Se junta la noche con el día en un sólo suspiro, y el tiempo parece desvanecerse por entre tus sábanas.

De repente pierdes el rumbo, el horizonte, no recuerdas quién eres, de dónde vienes, ni siquiera consigues recordar cuál es tu propósito ahí, cuál fue el motivo que te llevó a tomar esa decisión.

Hay días tristes, sin más, sin motivo. Días en los que es difícil apreciar todo eso que rodea tu vida, que es mucho. Momentos en los que te sientes vacío, son esos momentos que se llenan con un abrazo, con una sonrisa, con un beso...Pero no lo tienes, no te vale cualquier beso, no quiero un abrazo frío, no quiero una sonrisa indiferente ni un guiño complaciente.

Por eso esta noche me siento triste, mañana será otro día, saldrá el sol una vez más y sólo eso será motivo de alegría, mi família, los amigos, los gatos, incluso la ausencia de amor hará que me sienta orgulloso de mi soltería, de llevar las riendas de mi vida.

Pero esta noche la soledad me vence, esta lágrima es mi derrota y me siento extenuado, esta noche no hallo lo bueno y lo triste abunda.

Ese simple gracias a tiempo ha reflotado mi barco, gracias maestro...

Pero déjame esta noche para reencontrarme, ya sabes que cada paso es más difícill en la distancia. Hoy voy a parar los relojes para no sentir que se me escapa la vida...

Y otro igual...

Y otro igual...

La noche debilita los corazones, antesala de una madrugada que carece de sangre. Insomne y perezoso, las sístoles y diástoles inseguras y arrítmicas que bombean veneno a mis venas me recuerdan latido a latido la inseguridad del desangelado centro de mi pecho.

El día avanza hastiado de sinrazón, cúmulo de horas y penares que marcan la existencia. Lo fugaz del ahora apresura un futuro tan seguro como renegado. Mañana… tan parecido a ayer. Las sienes encaladas recuerdan a ese espectro que se ríe mas allá del espejo que nada será lo que fue. Sumiso, obedezco a la absurda serenidad de estar vivo y ahogo el ser yo en alcohol

Y otro… y otro… y otro día igual. ¿Qué decir? ¿Cómo hacerlo? Si el motivo de tal hastío, si el blasón de mi pesar no quiere rescatarme del abismo con un susurro de sus labios. No me quiere despertar del letargo. No desea hacerme ver que los extraños que se sonríen al margen de mi pena son solo un reflejo en la retina llevados por un parpadeo.

Bésame alegría... besame otra vez...

Sentirse vivo...

Sentirse vivo...

Doy tres pasos y noto las gotas sobre mi cuerpo. Me gusta sentir las gotas de lluvia mientras camino sin prisa, ralentizo el paso más aún si el destino es mi casa, me encanta llegar, quitarme la ropa empapada y meterme bajo la ducha caliente, secarme el pelo con la toalla y sentarme en el sofá. La sensación de frescura, de olores, de contrastes me llena. La frialdad de la lluvia contra la calidez del agua de la ducha, el tacto de la ropa mojada contra la suavidad de la toalla en mi piel, el grato cansancio de la caminata contra la sensación de descanso del sofá. Contrastes que consiguen convertir momentos sencillos en momentos especiales. Sigo mirando por la ventana observándo las gotas estrellándose contra el asfalto. Cierro los ojos y pienso en todos esos pequeños momentos, esas sensaciones que no valoramos, e incluso despreciamos, todo eso que nos hace sentir realmente vivos.

Me encanta pisar el barro, gritar en medio del campo, hacerme cosquillas con las esquinitas de la manta, rodar por un prado oliendo a hierba mojada, apagar el despertador y dormir diez minutos más, ver dos gatos jugar, el olor de una naranja, cruzar una mirada, regalar una sonrisa...

El sonido del balón en el fondo de la red...

Me encanta todo lo que me transmite, me transmite todo lo que me hace sentir vivo, me hace sentir vivo cada pequeño detalle...

Fuerte, débil, borde...estados de ánimo o sentimientos...

Fuerte, débil, borde...estados de ánimo o sentimientos...

Hay veces que prefiero no pensar, para poder seguir estando fuerte, si mantengo la cabeza ocupada haciendo o diciendo cualquier cosa, no tengo necesidad de pensar más que lo que esté haciendo. Si tengo o debo hacer cualquier cosa prefiero hacerla así no dejo que me vaya ocupando la mente hasta que me influya para otras cosas. Si algo no tiene remedio o sé que va a llegar no lo pienso, ni me entristezco ni me pongo eufórico hasta que llega. Sólo que estar siempre fuerte, tiene sus momentos bajos. Ahora por no sentir me sentí débil, y tras esa debilidad, me siento borde, y enfadado. Se puede estar fuerte, porqué se llevan las riendas, pero hay veces que no tengo ganas de seguir pero... no hay quien tire por mí, por lo tanto ya se empieza a "no hacer" y es cuando me veo débil. Y una vez que estoy ahí me tengo que dar cuenta de como estoy para convencerme de salir, vale es un sentimiento de debilidad... y, ¿acaso no se puede modificar...?. Pensar sin llegar a hacer sirve de bien poco... pero hablar sin obtener respuesta sirve de algo acaso, autocomunicación se podría definir... creo yo, necesito pensar que debe servir, pero aun y así lo dudo y me cuesta creerlo, y eso me abate, y volvemos al titulo.

Muriendo...

Muriendo...

Qué pasaría si la muerte llamara a mi puerta, se fuera desmembrando, hasta llevarme? Una pelea en vida aún, contra ella, aquel que ganase decidiría sobre el otro. El cual sería más fuerte y poderoso, si ganase la vida: Volvería a estar más vivo, volver a vivir las cosas con más intensidad, más ímpetu, más ganas.

Pero si ganase la muerte, me llevaria como vine al mundo, de la misma forma que cuando nací, sin consciencia, mas yendo a otra consciencia. Pero eso sí, no desearía que se llorase por mi, o se estuviera triste o con ganas de nada, simplemente que recordaran mi sonrisa, y rieran conmigo, siempre que esta llegase en el momento preciso.

Pero qué pasa cuando la muerte llega antes de tiempo, cuando no la esperas? Realmente creo que nunca se espera y se está preparado para ello. Pero pongamos que lo estoy, que sé que va a venir, cambiaria eso en algo mi relación con la gente que me rodea y para con el mundo?...Diria más te quiero, sería más alegre, más generoso?

Sin embargo hay veces que no gana la vida, ni la muerte. Y ahí queda esa persona, entre el todo y la nada, con el alma partida en dos y el instinto vegetativo. Qué es de una vida sin consciencia? Quiero decir, es realmente esa persona que delira la que yo he conocido toda mi vida? Es esa persona que no se vale por si misma todo el vendaval de carácter que fue durante toda su existencia?

Hoy quiero cogerte la mano, abrazarte, darte calor, decirte que te quiero y recordar con sólo una mirada que soy tu sangre, que tú has dado vida a quién me ha dado vida. Sentirte cerca, que te sepas protegida como probablemente nunca te hayamos transmitido, y como tú nunca supiste transmitirnos a nosotros.

Ilusiones, quimeras en la distancia, deseos imposibles...

Cierro los ojos y llegais vosotros. He corrido impaciente al salir de la escuela porqué hoy llegabais a visitarnos. El 205 cinco de mis amores aparcado delante de la puerta, el olor a chocolate caliente, el calor familiar, los papeles de regalo y los besos y los abrazos...

Aún recuerdo cuando aún era un niño y simplemente sonreíamos...

Hoy somos cenizas de todo aquello...

Con el tiempo...

Con el tiempo...

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...y los futuros tienen una forma sospechosa de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende.

Y aprende...y con cada día aprende.

Y se da cuenta que es capaz de vivir dentro de esa soledad que tanto miedo le daba. Y de ella aprende todavía más.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque "te quiere mucho" significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado, o inventarte un nuevo futuro sin esa persona.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...

La cuerda cortada...

La cuerda cortada...

La cuerda no se rompe, se corta.

La cuerda cortada puede volver a anudarse, vuelve a aguantar, pero está cortada.

Quizás volvamos a tropezar, pero allí donde nos abandonamos no volverás a encontrarme, no de la misma manera.

La corté porqué se descolgó de mi corazón.

Eclipse...

Eclipse...

Comenzó comiéndose las esquinitas de sus rayos más débiles, besando sus cálidos brillos, y él fue apagándose ante su plateada presencia, obligándose a ocupar un segundo plano a plena luz del día. Acabó devorándolo por completo.

Ella fue ocupando su lugar, harta de ser siempre un mero reflejo, una rajita de melón, de cruzarse y no encontrarse, de estar siempre a oscuras, de la conversación de las estrellas...

Aunque sólo han sido unos segundos, ha brillado con luz ’propia’ hasta volver a desvanecerse en plata. Él ha despertado de su momentánea narcolepsia y ha retomado su rutina. La próxima vez será él quien charle con la noche...

Me encantan los romances bajo la luz de un eclipse... cuando el día y la noche se encuentran... y todos nos enamoramos...

Desiderata: El sentido de la vida...Max Ehrmann

Desiderata: El sentido de la vida...Max Ehrmann

"Camina plácidamente entre el ruido y las prisas, y recuerda la paz que puede haber en el silencio. Hasta donde sea posible trata de mantener buenas relaciones con todo el mundo. Di tu verdad serena y claramente; y escucha a los demás , incluso al torpe y al ignorante; ellos también tienen una historia que contar. Evita las personas ruidosas y agresivas, son vejaciones para el espíritu. Si te comparas con los demás, puedes resultar vanidoso y amargado, pues siempre habrá personas mejores y peores que tú. Disfruta y aprende de tus éxitos lo mismo que de tus fracasos. Mantén el interés en tu propia carrera, por más humilde que ésta sea, es lo único verdadero que posees. Sé cauto en los negocios; porque el mundo está lleno de egoísmo, pero no permitas que esto te ciegue al punto de no ver que la virtud existe; muchas personas luchan por nobles ideales y en todas partes la vida esta llena de heroísmo. Sé tú mismo. En especial no finjas afecto. No seas cínico en el amor; porque a pesar de toda la aridez y desengaño, es tan perenne como la hierba. Alimenta la fortaleza de tu espíritu para que te proteja contra la adversidad. No te atormentes con tu imaginación. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Además de una sana disciplina, sé gentil contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los arboles y las estrellas. Tienes derecho a existir. Y aunque esté claro o no para ti, no dudes que el universo marcha como debe ser. Y cualesquiera que sean tus trabajos y aspiraciones, en la ruidosa confusión de la vida, mantén la paz con tu espíritu. Porque a pesar de toda la hipocresía, del arduo trabajo y de los sueños fallidos, el mundo es todavía un lugar hermoso. Sé alegre. Lucha por ser feliz"

Huyendo del reloj...

Huyendo del reloj...

El temblor del tic tac resonando en nuestros corazones. Con la experiencia poseida dejando paso al miedo por ir demasiado deprisa hacia el final del camino. Miro atrás y tengo tantos recuerdos que me estemezco y siento miedo...

Y las arenas se preguntan: ¿por qué nos preocupa tanto el paso del tiempo?

Quizás sea porque somos seres humanos y sabemos que, en algún momento, ese tiempo se nos acabará...

Tiempo, ¿por qué corres? Y mi sombra se proyecta cada vez más pequeña bajo el paraguas de tus agujas...

El dilema del erizo...

El dilema del erizo...

"Un erizo quiere acercarse a sus amigos, quiere que se preocupen por él y lo comprendan, pero mientras más se acerque, más los dañara."

Esta difinición alude a la relación con los demás, con los amigos, no sólo la relación de pareja o íntima que puede desprenderse de esta otra: "Cuanto más se aman y más intentan acercarse dos personas, más se dañan". Muchos hemos pasado por el dilema del erizo, hemos pasado por el miedo a ser heridos por los demás o a quedarnos solos. Así, durante esta etapa, nos volvemos retraídos, tímidos donde entendemos que la única manera de no ser lastimados es hacer todo lo que se nos dice para evitar que los demás se enfaden, porque este enfado haría que estas personas se fueran de nuestro lado, haciendo nuestra soledad más grande.

Y aquí la comparación con el erizo: ante este miedo, decidimos alejarnos de los demás, pues este vacío interno que nos queda nos lleva a pensar que valemos muy poco y si intentamos acercarnos a alguien, éste terminará siendo dañado tarde o temprano.

Unos pasamos antes esta etapa que otros, algunos la superan y algunos no... Y es que todos pasamos por situaciones en la vida donde el dolor es tan grande que decidimos huir de ello porque es la única manera que tenemos de combatirlo. Todos hemos decidido huir de ese dolor y no somos capaces de aceptar ese hecho porque sería revivir ese dolor. Quizá lo que deberíamos hacer es detenernos un momento y ser capaces de ver que no podemos estar huyendo todo el tiempo o vivir con el temor de quedarnos solos. La vida es un riesgo, hay que aprender a vivir aceptando lo bueno y lo malo que nos pueda dar.

Hablas conmigo?...

Hablas conmigo?...

Tú olvidaste que prometimos bajo juramento de niños ser amigos hasta el final. Tú olvidaste que sin causa ni motivo nos hacíamos sonreir el uno al otro con nuestra simple presencia. Tú olvidaste los momentos de lágrimas por amor, tú olvidaste la pasión, las cartas, los besos y los abrazos. Tú olvidaste que durante mucho tiempo fui para ti el mayor de los regalos. Y olvidaste que hubo un tiempo en el que nos veíamos de día y nos soñábamos de noche. Tú olvidaste que prometimos estar ahí siempre que el otro lo necesitase.

Sin embargo yo nunca podré olvidar el día que olvidaste todo eso. Y la condena y desprecio que tú pusiste en nuestro pasado, yo lo pongo en nuestro futuro.

Porqué mi pasado es sagrado y moriré orgulloso de él, de mí, de ti, de esa niña y de su eterna sonrisa. De todo lo que vivimos antes de quitarnos el disfraz de Wendy y Peter Pan.

Independiente, fría, distante....Largos minutos de conversación, de monólogo. Mi eufórico saludo por escuchar su voz declinó en segundos en un auténtico vacío. ¿Hemos llegado a hablar algo? Sólo he oído quejas, reproches, un "hola", más lágrimas... y yo al otro lado del teléfono sin saber qué decir. "Esto no va conmigo, no habla conmigo", pensé, "¿y entonces para qué me llama?" Ya, cuando volvió a caer en la cuenta de que yo estaba al teléfono, me relató sus sensaciones. "¿Simplemente me lo cuenta o quiere justificarse por algo?" Y yo asintiendo: "Ah, ¿Sí?"

A veces me gustaría saber qué miran tus ojos cuando no los veo...

Y ese día pasaste a mejor vida, mucha suerte en tu camino pues ya hace casi un año.

Era necesario olvidar tantas cosas?...

Improvisando...

Improvisando...

Veo toda mi vida alrededor, como si yo no existiera. Elementos que se suman y se restan a ella sin que yo tenga que conceder permiso para su entrada. Y es que yo no existo: somos dos. Descanso mi rostro contra el cristal y me veo caminando las frías calles contigo de la mano. Voy respirando y acelerando el paso, a ver si vas tras de mi... como una escena de El viaje de Chihiro, corre sin mirar hacia atrás, guarda tu nombre ahora, ahora que quiero ser yo mismo y olvidarme del camino. Ya se mueve este vagón. Mi destino se va alejando poco a poco y parto de vuelta a mi origen... volver como volvió el tiempo a mi reloj... voy cantando. Y este tren se va quedando vacío.

Esas personas mágicas...

Esas personas mágicas...

Hay personas que se cruzan en tu vida por alguna razón, personas que llegan a tu vida porque deben enseñarte algo, porque van a servirte de ayuda o de las que debes aprender alguna cosa. Con su propia visión sobre la vida, la música, el amor, algunas teorías sobre el mundo y su funcionamiento un tanto extrañas o incluso radicales, algunos de ellos parecen seres inocentes (y no digo que no lo sean), que conservan la inocencia; o viven el momento sin importar lo que pasará mañana, aunque para el mañana sí les importe; o parezca que pasan de todo.

Son personas que tienen algo especial, atraen mucho. Quizá porque nos gustaría tener esa forma de ver las cosas y restarle importancia a otras. Hablar de la búsqueda del verdadero amor, de ser consecuentes con nuestros actos y nuestra forma de ser, "dedicarse" a destruir los estudios de la Medicina, entre risas, entre copas o con una pizza entre las manos.

Intentemos aprender de esa persona, de aquella que nos da la impresión de que se trata de una persona dulce, sensible y a la que le preocupan muchos aspectos de esta vida, aunque no lo parezca. Un músico, ¡qué mejor!, un ser "mágico".

Borracho...

Borracho...

Una noche más, un día más a nuestras espaldas, lleno de sonrisas, de lágrimas, de vivencias que nos hacen grandes.

-Vamos a celebrarlo con un chupito!

Uno, dos, tres, cuatro...El suelo empieza a dar vueltas sobre si mismo.

El estar borracho es una cuestión del cerebro.

Se van muriendo miles de células, pero no importa porqué tenemos millones.

Primero mueren las de la tristeza, por eso siempre sonríes.

Después, las del silencio, por eso hablas en voz alta aun sin necesidad.

Después, las de la estupidez, y entonces hablas con inteligencia.

Y, por último, las del recuerdo... esas son las más difíciles de recuperar...

Para unos más que para otros.

La cama levita sobre el suelo, y sin embargo, no me olvido de ti.

Una noche más me acompañarás en mis sueños.

Regresión...

Regresión...

Es increíble como una canción puede hacerte sentir tan grande y tan pequeño a la vez. Puede borrar todo un mundo que te rodea para volverte a ese momento que ni siquiera sabías que recordabas.

Y de repente...CHAS!, ahí estaba esa canción de Cantores de Hispalis "A bailar", esa canción que te despertó tantas veces cuando eras un niño. Eran otros tiempos, otra situación, otras vidas...

La música te devuelve a ese momento reviviviéndolo con más intensidad si cabe que cuando lo narraste en primera persona. El dolor por los cambios, por lo perdido, el vértigo por todo lo que ha llovido, la melancolía por sentir que fueron buenos tiempos, el orgullo por ver que a pesar de lo duro del camino, tienes una sonrisa y una lágrima de alegría para con ese momento.

Y así me transporto...

- A bailar, a bailar, a bailaaaar!!!...

Son las ocho de la mañana y tú ya estás despierto, como toda la vida. Pones la música y al ritmo de la melodía voy abriendo los ojos.Me levanto refunfuñando porqué no respetas mi momento de descanso. Tú escribiendo tus eternos asuntos de trabajo, la mama preparando el desayuno y limpiando a un ritmo frenético, y mi hermana que lleva un tiempo despierta (siempre antes que yo). Gatos a un lado y otro...un sábado más en familia, y es que entonces éramos una família.

De repente ha cambiado la canción, el show flamenco sigue su curso y me encuentro en medio del backstage, frío y solitario. Me doy cuenta todo lo que ha cambiado desde entonces. A ti cada día me cuesta más reconocerte, ella más cansada y más lejos que nunca, mi hermana con su mundo creado al que por mucho que quiera no puedo entrar todo lo que quisiera porqué tengo un océano de por medio.

Esta es la historia de una família, de una canción, de cuatro vidas unidas pero separadas, de momentos de felicidad, de tristeza, de separaciones, de desprecios, de señales de amor, de experiencias, de buena educación, de situaciones no comprendidas, de rabia por vivirlo y orgullo por formar parte de ello.

Antítesis de una vida, de sentimientos cruzados, de mucho amor y admiración, de unos hermanos inseparables, de unos padres dignos pero desconcertantes (aunque siempre dándo lo máximo).

Una historia diferente, especial. Como esta sonrisa tímida, como esta lágrima...

Como un recuerdo agridulce...

Un mundo de cajas...

Un mundo de cajas...

Ahí estaba yo, en medio del show metido en una caja cerrada en la que apenas cabía. Ahí sentado, en la oscuridad, esperando mi momento noté como mi mente se transformaba.

Realmente me dió mucho que pensar, pues a pesar de la música que sentía a mi alrededor, de las risas, de los aplausos, mi mente se volvía oscura, empezaba a adaptarse a ese entorno, se volvía cerrada como esa caja.

En ese preciso instante fue cuando me percaté que realmente el mundo está lleno de cajas, de todos los tamaños y formas, y que nosotros nos adaptamos a ellas y en muchas ocasiones llegando a transformar nuestra personalidad. Nos adaptamos tanto para bien como para mal sin ni siquiera darnos cuenta.

Hay cajas de amor, amistad, ambición, envidia, alegría, sinceridad, timidez, sensibilidad. Hay cajas grandes y pequeñas, con agujeros, de formas variadas, de colores, cajas de luz que reflejan su brillo en tu mirada pero también cajas oscuras que vuelven cerrada tu mente impidiéndote escuchar la música que suena a tu alrededor.

En ocasiones es bueno que venga una mano amiga y abra esa caja, para que al menos puedas ver lo que hay en el exterior, y decidir entonces si te gusta la música, o prefieres volver a esa caja que se convirtió en tu mundo.

Hoy mi caja es atemporal, pero auténtica. Ilimitada, con mezcla de colores verde y negro (dependiendo del momento). Con un gran agujero por el que observo fielmente todo lo que pasa en el exterior, pero de momento me quedaré en esta caja. Sé que puedo agrandar el agujero y salir, pero de momento seguiré aquí dentro aprendiendo todo cuando pueda.

Y tú, ¿cómo es la caja en la que vives tú?

Creo que es el momento de planteárselo si no lo has hecho todavía...

Y llegó la primavera...

Y llegó la primavera...

El deshielo hace surgir tras de sí una sinfonía de colores.

Vuelve el olor a fresas y naranjas, el rojo de los tulipanes asomando sobre la hierba mojada, las mandarinas naciendo por entre las hojas de los árboles, el sonido del río bajando con furia por la montaña, los días largos, los atardeceres anaranjados, el canto del jilguero...

Vuelve la vida, y es que ayer nació una vez más la Primavera, y con esta ya he sentido veintitres.

Decimos adiós a la estación del olor a leña, de las mantas, de los paseos bajo el paraguas, de las citas ante la lumbre, de los regalos de reyes y la nieve sobre el tejado.

Decimos adiós al invierno, hoy la mariposa abandona el capullo y el oso sale de su cueva, sigue el ciclo de la vida.

-Bienvenidos!!!... 

Reflexiona...

Reflexiona...

El tiempo se me escurre como el agua de las manos. Ha pasado otra semana más, y van tres.

El mundo sigue girando y aunque feliz, siento que me he bajado de él, un ritmo de vida frenético me invade y me hace vivir ajeno a todo cuanto me rodea, y eso no me gusta. Aunque por otra parte me da mucho tiempo para pensar, y reencontrarme una vez más creciendo en la soledad.

Pero esto suele pasar muy a menudo, se vive tanto y tan deprisa que se deja de vivir.

Os propongo una imagen: Una persona cualquiera, en medio de la multitud, refunfuña porqué no recuerda exactamente qué es lo que buscaba, qué es lo que quería hacer, hacía dónde enfocaba sus pasos o hacía quién. Camina y camina contracorriente un buen rato desorientado, haciendo ademanes con las manos y llegándose a enfadar consigo mismo por ser tan estúpido por no recordar adónde tenía que ir y lo que tenía que hacer.

Seguro que más de uno os identificais con esta escena, ¿verdad?. Cuando nos paramos, cuando detenemos nuestro rumbo prefijado de piloto automático que nos impone la rutina para parar a escucharnos un poco, nos desconectamos del entorno y potenciamos nuestras cualidades. Y, en consecuencia, somos más utiles para con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea.

La reflexión es algo que, para ser algo genuínamente humano, no explotamos demasiado. Y es lamentable que en un mundo de prisas en el que al reloj le faltan horas, nos parezca que detenernos un momento es un lujo que no nos podemos permitir.

Por eso, aprovecho para lanzar un importante llamamiento de alerta: la reflexión está en peligro inminente de extinción, porqué sentimos que es una pérdida de tiempo el tener que pararnos a pensar nosotros mismos.

Eso con un poco de suerte, hay algunos peores que no lo consideran una pérdida de tiempo porqué ni siquiera se plantean el poder hacerlo. Han olvidado la importancia de mirar en su interior.

Como muestra un botón con este blog...

Descubriendo...

Descubriendo...

En la calma de las sensaciones del que no ve, y en el ajetreo del que vive tan rápido que apenas vive, hoy me pregunto que significa eso. Supongo que hay personas y momentos. Quizás no es ni mejor ni peor, pero apareció en el momento preciso.

Esa mirada, esa sonrisa, ese "qué tal" tan parecido y diferente a los demás.

Una fuerza, una ilusión, un sentimiento...

Hoy empiezo a creer en ti, y tú...¿crees en mí?